viernes, 23 de abril de 2010

DÍA DE SANT JORDI: JOSÉ EMILIO PACHECO


Pacheco (Ciudad de México, 1939) ha tendido -pese a su encorvada figura que ha marcado los tiempos de la ceremonia- un robusto puente entre México y España, entre la realidad y la ficción y entre el niño que descubrió el Quijote en 1947, en una obra de teatro, y el que recibió el año pasado la noticia del Premio Cervantes, en una llamada telefónica de la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde.

El poeta ha vinculado también el español de México y el de España: "Me asombra que necesiten nota al pie términos familiares en el español de México, al menos en el México de aquellos años remotos: "de bulto" como las estatuillas de los santos que teníamos en casa; "el Malo" (el demonio); "pelillos a la mar", (olvido de las ofensas); "curioso", (inteligente). Y tantas otras: "escarmenar", "bastimento", "cada y cuando".

Entre México y España

Quizá ha sido obra del Malo el hecho de que en el discurso de Pacheco haya bailado la fecha de la publicación del Quijote cuando el poeta ha señalado que ignora "si podría demostrarse que el primer ejemplar del Quijote llegó a México en el equipaje de Mateo Alemán y en el mismo 1506 de su publicación. El autor del Guzmán de Alfarache había nacido en 1547 como Cervantes y estuvo en aquella Nueva España que don Miguel nunca alcanzó". El Quijote no se publicó en 1506, sino en 1605 . El Ministerio de Cultura ha contribuido a la confusión, quizá también influido por el Malo, y en la copia del discurso enviada a los medios ha ofrecido una nueva opción: 1606...

Erratas al margen, en ese ir y venir entre México y España, Pacheco ha introducido la figura "del gran cervantista mexicano de hace un siglo, Francisco A. de Icaza [...], el mexicano de España y el español de México, a quien no se recuerda en ninguna de sus dos patrias. En todo caso sobrevive en el poema que le dedicó su amigo Antonio Machado: "No es profesor de energía / Francisco A. de Icaza, sino de melancolía". Y en la inscripción que leen todos los visitantes de la Alhambra. Otra leyenda atribuye su inspiración al mismo mendigo de quien habló también Ángel Ganivet: "Dale limosna, mujer/ pues no hay en la vida nada/como la pena de ser/ciego en Granada". Mendigo se ha calificado a sí mismo Pacheco y con él, a todos los literatos: "Casi todos los escritores somos miembros de una orden mendicante".

El poeta ha transitado en sus palabras por el Siglo de Oro, también por el XIX y el XX, hasta pararse en la más rabiosa actualidad y llegar al papel de la Red. "Como todo, Internet es al mismo tiempo la cámara de los horrores y el Retablo de las Maravillas", ha dicho cosechando las sonrisas de González-Sinde y del presidente Zapatero.

[discurso íntegro de Pacheco, en PDF]

6 comentarios:

malena dijo...

Merecido el galardón para Pacheco...

un abrazo, una rosa y un libro

un abrazo.

mariaje15 dijo...

Dos Cositas, aparte de la Enhorabuena a Pacheco por el galardón:
1. Lo de sinde como segundo apellido de la Ministra de Cultura ¿es por la Ley de Sostenibilidad en la que incluye la referida a los derechos hipotecados de los internautas...?, porque ya seria casualidad que fuera el segundo apellido de verdad
2. Me ha llamado mucho la atención la última frase de Pacheco sobre Internet, porque es muy cierta...pero la verdad es que al menos Internet tiene más ventajas que la Televisión y la telefonia movil, aunque se intente estableces también aquí el control de los ciudadanos...
Buena Entrada acorde con el día del Libro
Un Abrazo, una rosa y un libro

Begoña Leonardo dijo...

Me emocionaron sus palabras en el discurso, como me emocionan siempre sus versos, robustos de significado, acorde siempre con la honestidad que destila su persona.
Te felicito por tus palabras, por el paisanaje y por el orgullo patrio de la elección. Sin duda un autor grande.

Un cariñito.

Humberto González Ortiz dijo...

Merecidísimo Malena, un gusto verte de nuevo por ac.a, espero que todo este bien por allá!. Besos

Humberto González Ortiz dijo...

Para tí tambien una rosa y un libro Mariaje!

Humberto González Ortiz dijo...

Otro para tí Bego!