Regresábamos en el vuelo Estambul-Madrid-Barcelona… en el aeropuerto Attaturk de Estambul nos volvieron a registrar hasta las orejas, pasamos por dos controles policiales y dos controles de pasaporte (curioso, en nuestra salida Barcelona-Madrid-Estambul, mi pasaporte me lo miraron 3 veces, creo, y claro un mexicano con pasaporte español sonaba ‘raro’, seguro que es un sudaca que se nos quiere ‘colar’ con pasaporte falso, y tardamos algo mas de tiempo en los controles hasta que la policía, decidía que sí, que mi pasaporte era legal para volar por los cielos del mundo), nos metieron de inmediato en la sala de espera S23 (creo recordar), allí para entrar de nuevo, un control más de la policía, nuestra alfombra turca era sospechosa de ser un computador (perdón, ordenador) personal:
It's a carpet…
-carpet?, no computer?
No, carpet
-Ok, Ok, no problem
Así nos encerraron en una pequeña sala, estábamos todos los españolitos (y un mexicano colado, junto a uno que otro turista turco), en aquel corral, con ello ya nos tenían controlados… éramos turistas ‘en tránsito’… y no terroristas en potencia, pero eso dá igual, aquel gusto ‘por viajar’ a quedado en el pasado, desde que Bush y sus paranoicos neoliberales dijeron que TODOS éramos presuntos terroristas que haríamos estrellar aviones en el WTC, con nuestros cepillos de dientes como mechas y nuestra crema nívea como explosivo ‘de destrucción masiva’… así es esto de volar, absurdo, pero imprescindible si quieres transportarte por los cielos del mundo… ah, por cierto, da igual que lleves 15 años viviendo en España, cara de sudaca y con pasaporte español… ¡Uyyy, sospechoso…!
Ya en el vuelo a Madrid nos repartieron periódicos, donde hablaban de acaparamiento de las medallas olímpicas de los americanos y los chinos, hay que demostrar la fuerza bruta… también en el deporte!... en Georgia seguían en guerra por el control del petróleo y el gas, en México seguían asesinando mexicanitos día sí y día también, la crisis económica en España seguía poniendo en dificultades al ‘ñoño’ gobierno de Zapatero en esta legislatura, un editorial decía que cerca de 3 millones de terrícolas se verían envueltos en los próximos 15 años, en guerras y hambrunas, consecuencia de la crisis energética y alimentaria…
¿Me permiten?... voy al lavabo, recorro el estrecho pasillo que tienen los aviones, hago cola… ¿por qué siempre tienes que hacer cola cuando viajas en aviones para ir al WC?... me encierro en el lavabo de mínimas dimensiones, reflexiono… recordando nuestro viaje en globo en la Capadocia turca, le doy al váter, me tapo los oídos, nunca he soportado ese estruendo de la descarga de los váteres de los aviones, las orejas se me tapan, estamos bajando… el silencio nos acompaño en aquél globo (salvo por la impertinencia decibélica de aquellos madrileños gritones)… el aire sobre nuestros rostros… las rocas de formas sinuosas, caprichosas, el sonido del fuego que calentaba el interior del globo… luego de nuevo el silencio…
Ponerse los cinturones anunciaban los letreros luminosos por todo el avión, salgo del váter, la gente me mira con cara de ‘ya te vale güey’, llevas allí media hora… ¡hombre!...
Sigo hasta mi asiento, veo de reojo el diario, lo coloco en el respaldo de mi asiento delantero, me estiro, doy un abrazo a mi hijo, miro delicadamente a mi mujer… me recuerdo flotando en globo, sin pasaportes, sin controles policiales, solo con el cielo que se entregaba entero, solo con ese silencio que se apoderaba de todo allá arriba… el avión baja…al aterrizar debemos correr para tomar el avión a Barcelona…
¡Mierda otro control policial!
¡Otra vez me mirarán el pasaporte!
¡Los titulares del periódico se asoman, me miran y se burlan!
Bajo la cabeza… no cabe duda… ¡he terminado mis vacaciones!
Dr. en Arq. Humberto González Ortiz
Barcelona a 19 de agosto de 2008
It's a carpet…
-carpet?, no computer?
No, carpet
-Ok, Ok, no problem
Así nos encerraron en una pequeña sala, estábamos todos los españolitos (y un mexicano colado, junto a uno que otro turista turco), en aquel corral, con ello ya nos tenían controlados… éramos turistas ‘en tránsito’… y no terroristas en potencia, pero eso dá igual, aquel gusto ‘por viajar’ a quedado en el pasado, desde que Bush y sus paranoicos neoliberales dijeron que TODOS éramos presuntos terroristas que haríamos estrellar aviones en el WTC, con nuestros cepillos de dientes como mechas y nuestra crema nívea como explosivo ‘de destrucción masiva’… así es esto de volar, absurdo, pero imprescindible si quieres transportarte por los cielos del mundo… ah, por cierto, da igual que lleves 15 años viviendo en España, cara de sudaca y con pasaporte español… ¡Uyyy, sospechoso…!
Ya en el vuelo a Madrid nos repartieron periódicos, donde hablaban de acaparamiento de las medallas olímpicas de los americanos y los chinos, hay que demostrar la fuerza bruta… también en el deporte!... en Georgia seguían en guerra por el control del petróleo y el gas, en México seguían asesinando mexicanitos día sí y día también, la crisis económica en España seguía poniendo en dificultades al ‘ñoño’ gobierno de Zapatero en esta legislatura, un editorial decía que cerca de 3 millones de terrícolas se verían envueltos en los próximos 15 años, en guerras y hambrunas, consecuencia de la crisis energética y alimentaria…
¿Me permiten?... voy al lavabo, recorro el estrecho pasillo que tienen los aviones, hago cola… ¿por qué siempre tienes que hacer cola cuando viajas en aviones para ir al WC?... me encierro en el lavabo de mínimas dimensiones, reflexiono… recordando nuestro viaje en globo en la Capadocia turca, le doy al váter, me tapo los oídos, nunca he soportado ese estruendo de la descarga de los váteres de los aviones, las orejas se me tapan, estamos bajando… el silencio nos acompaño en aquél globo (salvo por la impertinencia decibélica de aquellos madrileños gritones)… el aire sobre nuestros rostros… las rocas de formas sinuosas, caprichosas, el sonido del fuego que calentaba el interior del globo… luego de nuevo el silencio…
Ponerse los cinturones anunciaban los letreros luminosos por todo el avión, salgo del váter, la gente me mira con cara de ‘ya te vale güey’, llevas allí media hora… ¡hombre!...
Sigo hasta mi asiento, veo de reojo el diario, lo coloco en el respaldo de mi asiento delantero, me estiro, doy un abrazo a mi hijo, miro delicadamente a mi mujer… me recuerdo flotando en globo, sin pasaportes, sin controles policiales, solo con el cielo que se entregaba entero, solo con ese silencio que se apoderaba de todo allá arriba… el avión baja…al aterrizar debemos correr para tomar el avión a Barcelona…
¡Mierda otro control policial!
¡Otra vez me mirarán el pasaporte!
¡Los titulares del periódico se asoman, me miran y se burlan!
Bajo la cabeza… no cabe duda… ¡he terminado mis vacaciones!
Dr. en Arq. Humberto González Ortiz
Barcelona a 19 de agosto de 2008
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