Cuando me levanto
y la miro allí a mi lado
recostada
casi desnuda
y cobijando cálidamente
a su vientre amplio
que se mueve también /dormitando/
me desperezo sutilmente
con una especie de suerte felina
para no despertarla
para no despertarlos
POEMA PROPIEDAD DE Humberto González Ortiz (2000)
1 comentario:
Hola Humberto
Qué bonito poema.
A veces es bueno despertarse sigilosamente para no despertarse a uno mismo...
Sin embargo, la vida continúa despertándonos a cada instante...
Publicar un comentario