martes, 28 de octubre de 2008

¿QUIÉN ES DUEÑO DE LA IZQUIERDA?

Llevamos ya unos cuantos meses escuchando a Andrés Manuel López Obrador autoproclamándose como 'el presidente legítimo' (prohibido ya por la justicia mexicana), o como el verdadero líder de la izquierda, o como el auténtico defensor del petróleo mexicano, o como el único capaz de combatir espurios y alguno que otro personajillo neoliberal y ultra. Su alter ego mexicano es el Sr. Vicente Fox, que también, desde su disfraz de coca-cola y sus botas vaqueras, defiende a México de los izquierdistas perniciosos, que solo saben hacer mítines, cerrar calles del centro, invitar a las católicas mexicanas al aborto, y denunciar a los cuatro vientos que esta crisis financiera es consecuencia en parte, al sistema que defiende este paladín derechista de Guanajuato, ayudado y bendecido por la española fundación FAES que dirige ni más ni menos, que José María Aznar.

Los mexicanos en 2006 eligieron un Congreso, donde una buena mayoría, desde la izquierda, ha debatido sobre el futuro de los recursos energéticos de México, y ha llegado a acuerdos con la derecha panista, y con los renacidos priistas (a río revuelto ganancia de pescadores, dicen), y hoy, que se firmarán los acuerdos acordados por los representantes del pueblo mexicano (otra cosa es, que creamos o no en la democracia mexicana, pero eso es otra historia), aparecen López Obrador tildando de traidores a los que, en principio, serían los diputados de 'su bancada' si hubiese llegado a la presidencia, y Vicente Fox pidiendo que 'den cuello' al Sr. López por revoltoso.

Cierto es, que las movilizaciones sociales han llevado al presidente Calderón a recurrir al 'consenso' (palabra que parece no gustar mucho a los políticos, independientemente de su color o filiación política) para aprobar una reforma de Petróleos Mexicanos (PEMEX), pero ello es resultado de la conciencia política del pueblo mexicano y no es propiedad o coto, del Sr. López Obrador que sigue insistentemente debilitando a la izquierda progresista cuando él mismo se autodenomina como la verdadera izquierda.

Porque como afirma el Sr. Marco Rascón en La Jornada de hoy: Lo único a favor de López Obrador en estos días han sido las declaraciones de Vicente Fox pidiendo “darle cuello”. En el fondo es la lucha entre guillotinas provincianas y el país tratando de zafarse de esos seis años en que lograron someter al país a su nivel de confrontación de insultos y sin perspectivas. La pregunta es: sabiendo que en una negociación difícilmente se puede ganar el ciento por ciento, la reforma a PEMEX, ¿es un vaso medio lleno o medio vacío? La percepción general (en este mundo en que las percepciones son la realidad) es que, con base en lo que se pretendía defender –el petróleo contra la privatización- la reforma es un vaso bastante lleno.


Dr. en Arq. Humberto González Ortiz
Barcelona, 28 de octubre de 2008.

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