miércoles, 29 de octubre de 2008

CINCO AÑOS


Hace cinco años
Salimos
Y gritamos
Y denunciamos
Y llenamos
Calles
Plazas
Ciudades
Países

Hace cinco años
Ellos se burlaron
De dios
Del mundo
De los hombres
Reuniéndose y fotografiándose en las Azores
Con el beneplácito de muchos gobiernos
/ Que hipócritas /
Callaron
Permitieron
Consintieron

Hace cinco años
Fuimos
Cientos
Miles
Millones
Los que dijimos
No a la guerra
Sin embargo nuestras voces
Callan hoy
Acojonadas
Arrinconadas
Silenciadas
Miedosas
Hoy, después de cinco años
Ya no están entre nosotros
Cerca de ciento cincuenta mil iraquíes
Ni sus pueblos
Ni sus calles
Ni sus sueños
Ni sus miedos

Hoy, después de cinco años
Esta brutal guerra del petróleo
Nos sigue retumbando
En la conciencia
En la impunidad
En los bolsillos

Hoy, después de cinco años
Nosotros
Que gritamos
Que denunciamos
Que llenamos
Calles
Plazas
Ciudades
Países
Debemos pagar
Con nuestros euros
Con nuestros ahorros
Con nuestro trabajo
Los cerca de dos mil billones de dólares invertidos
En la destrucción
Del sistema capitalista global
Que ellos
Especuladores
Inmorales
Obscenos
Comenzaron en Irak
En marzo de dos mil tres

Hoy, después de cinco años
Aquellos que impunemente decidieron empezar
La primera guerra del nuevo milenio
Pretenden de nuevo reunirse
/ Ahora en Washington /
Para refundar ‘su’ capitalismo
/ Dicen /

Hoy, después de cinco años
Nosotros debemos levantar
La voz
La pluma
Los versos
Y gritar
Y denunciar
Y llenar
Calles
Plazas
Ciudades
Países


POEMA PROPIEDAD DE Humberto González Ortiz

6 comentarios:

genessis dijo...

Hola Humberto

Cinco años ya!!
Estas bestias que manejan las cuerdas "casi" nos han acostumbrado a las horribles noticias de cada día...
¡Cuántas lágrimas derramadas injustamente!

Saludos cordiales

Unknown dijo...

Cuantas vidas cegadas... y quizás, orquestadas desde aquel fraude electoral en Florida allá, por el año 2000... quién puede saberlo!...

Un abrazo fraterno!

Anónimo dijo...

Vaya amigo...a veces sentimos que lo que vemos a diario, lo que aùn tenemos capacidad -gracias a Dios -para que nos horrorice, se convertirà, ante nuestro propios ojos e incapacidad para hacer otra cosa que no sea gritar, en lo comùn, en lo normal, en la vida que les tocarà vivir a nuestro hijos y nietos...la soberbia y e amor por el dinero/poder enceguece, endurece los corazones de quienes tienen el poder para cambiar las cosas...un abrazo

Anónimo dijo...

buenísimo, ..más claro no s epuede decir..pero eso no se dice..eso todos lo camuflan ...interes y más intereses...

Me ha encantado la forma de expresar la auténtica verdad..

un abrazo

Unknown dijo...

Armida querida... (gracias por tus correos)... lo único malo de tener algo de conciencia, es que al final, siempre eres el raro, el angustiado, el que dice... el que ama, el que se entrega, el que propone... esa es amiga, nuestra condición de derrotados, que creemos... como dice Benedetti.

Un beso!

Unknown dijo...

Lola querida... por eso estamos aqui, soltando palabras, cantando alegrías, coloreando sonrisas... no sé si muchos nos leerán, no sé si ellos se arrepentirán de algo (creo que no), solo sé que tenemos aquí nuestra propia editorial abierta... y la compartimos al mundo que curioso, se asoma sonriente, a través de esta ventana... nuestra!...

Un saludo amiga!