Hace tiempo ya que vengo ejerciendo de crítico con este 'show bisness' de la arquitectura actual, donde los 'arquitectos' hacen las veces de divos creadores de 'la forma'... dejando de lado muchas veces la función y la funcionalidad de los objetos de arquitectura, por empeñarse afanosamente en construir esculturas relucientes, o digámoslo mas claramente, construyendo 'contenedores de cosas'... donde la piel exterior es lo importante, y la utilidad del edificio resultante es lo de menos, puede entrar cualquier cosa, un museo, un mercado, un ayuntamiento o la marca de una empresa trasnacional, a los ejecutivos de estas últimas, les encanta 'comprar sellitos' con el nombre de algún arquitecto famoso, así sus acciones suben en la bolsa de New York... y todo esto, solapado por los alcaldes y políticos de turno que creen, que 'su ciudad' (¿alguien les dió la propiedad de nuestras ciudades, asi escrito en colectivo?) será visitada por mas turistas si vienen a 'ver' el nuevo icono de la economía moderna y globalizada...

Figura 1. Vistas del Museo Guggenheim-Bilbao.
(Fotografía del autor-Bilbao 1999)
Dejo estas breves disertaciones arquitectónicas, a raíz de la publicación de la nueva edición ampliada y revisada del crítico británico William J. R. Curtis titulado ‘La arquitectura moderna desde 1900’, autor con el cual coincidimos cuando afirma que: Detesta la obsesión de hoy por crear nuevos iconos arquitectónicos en las ciudades, el culto a la personalidad de arquitectos que desprecian el contexto en el que construyen. "Grandes mentiras, una hoguera de las vanidades que sólo tienen que ver con el poder y el dinero. ¿Qué mayor icono quiere una ciudad como Madrid que el Retiro, la Gran Vía o el Jardín Botánico? Los proyectos monumentales sólo son marcas, iconos de compañías y nombres, no de ciudades"… ()…La arquitectura, explica, es un extraño fenómeno que funde ideas, formas, mitos y espacios poéticos. "Imágenes y materiales, función y estructura, pasado y presente". Y nada, añade, se compara a la experiencia de vivirla: "Al final, hay que ir más allá del texto y de la fotografía. La arquitectura atrae a todos los sentidos, y afecta tanto a la mente como al cuerpo; está inmersa en la existencia cotidiana, en los recuerdos personales y colectivos. La gente debería ir y experimentar directamente los edificios, sus emplazamientos, sus espacios, el despliegue de sus secuencias, los cambios de la luz y el ambiente. Al final, hay que permitir que la arquitectura hable por sí misma".
Dr. en Arq. Humberto González Ortiz
En Barcelona a 1 de marzo de 2007
Fuente: ‘No hay nada mas provinciano que el presente’. Entrevista de Elsa Fernández Santos a William J. R. Curtis. Aprecida en el periódico EL PAIS el 31 de enero de 2007.
(http://www.elpais.com/articulo/cultura/hay/nada/provinciano/presente/elpepucul/20070131elpepicul_4/Tes?print=1)
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